
Terapia de Integración Sensorial: Favoreciendo el procesamiento sensorial en la infancia
Es un enfoque terapéutico que ayuda a los niños y niñas a procesar e interpretar de forma adecuada los estímulos sensoriales del entorno. Se centra en mejorar cómo el sistema nervioso organiza la información recibida a través de los sentidos, favoreciendo una respuesta adaptativa y funcional.
¿Cómo se aplica? Estrategias y técnicas
La intervención se desarrolla en un entorno estructurado y motivador, a través de actividades diseñadas para estimular el sistema vestibular, propioceptivo y táctil. Estas sesiones, guiadas por un/a terapeuta ocupacional formado/a en Integración Sensorial, permiten al niño explorar, regular y responder a los estímulos de forma más efectiva.
Beneficios principales: Coordinación, autocontrol y adaptación
Entre los beneficios más destacados se encuentran la mejora de la coordinación motriz, la autorregulación emocional y conductual, la atención sostenida y la participación en actividades cotidianas. También favorece la autonomía y la adaptación al entorno escolar y familiar.
¿A quién va dirigida?
Está indicada para niños y niñas que presentan dificultades en el procesamiento sensorial, como hipersensibilidad o baja reactividad, torpeza motora, problemas de autorregulación, trastornos del desarrollo o del aprendizaje, entre otros.